Monday
May 29, 2017
Friday, May 12, 2017

Una política de Estado, ¿correcto?

Empecemos por el lado positivo del lamentable fallo de la Corte Suprema que extendió la cláusula del “2x1” (una quita de dos días de la sentencia final por cada día de prisión preventiva pasados los dos primeros años) a los crímenes de lesa humanidad: el menor margen posible (3-2) en la votación del tribunal encontró el rechazo más amplio posible de la opinión pública. De lo contrario, el gobierno nunca hubiera cambiado tan rápidamente su discurso sobre una decisión que, según la presunción de muchos, habría apoyado. Las sospechas se basan sobre la identidad de los cortesanos que favorecieron este fallo nefasto (los dos nominados por el presidente Mauricio Macri y una tercera integrante rehén de su proximidad a una edad jubilatoria que desafía), como también sobre la trayectoria extremadamente pobre de Macri en el ámbito de los derechos humanos. Hacia este viernes, las críticas oficialistas al fallo ya parecían sobreactuadas. Curiosamente, el funcionario que debió haberse escandalizado más que nadie por este dictamen (el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj) fue el más indiferente con su “respeto por la independencia judicial”. Con respecto al resto, aunque la mayoría de los intentos por despegar al gobierno de Macri de la búsqueda de impunidad podrían parecer oportunistas o hipócritas, deberían ser evaluados en forma positiva ya que demuestra que los derechos humanos se han convertido en una política de Estado que trasciende el partidismo.

La primera voz oficialista que se alzó contra este fallo (y quizás la más sincera) fue la del ministro de Justicia Germán Garavano, pero también planteó su rechazo de manera equivocada cuando dijo que la ley del “2x1” sería aberrante para cualquier delito. En esta reacción aparentemente espontánea, vimos la vieja lógica de asociar el terrorismo de Estado con los demás delitos (en este caso, no sólo la violencia guerrillera sino también los delitos menores). Sin embargo, hasta que Garavano no reforme el ineficiente y engorroso sistema judicial argentino (y no parece ser mejor que sus predecesores), los períodos de prisión preventiva para los delitos comunes son inadmisibles y deben corregirse. Expertos en leyes y el voto de los dos jueces que quedaron en minoría han dado una cantidad de sólidos argumentos para comprender que el fallo de la Corte es una aberración. Si los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles e inadmistiables según las leyes nacionales e internacionales, también deberían estar más allá del “2x1”. Una supuesta ley “más benigna” que no estaba vigente ni cuando se ocurrieron los crímenes (1976-1983), ni cuando comenzaron los procesos judiciales (2004 en adelante, tres décadas después gracias a las leyes de impunidad), ni hoy, cuando el destino de los desaparecidos sigue siendo un misterio.

Algunos de los nombres más infames del terrorismo de Estado se están apresurando a aprovechar esta aberración judicial, pero los defensores de la impunidad no deberían precipitar sus festejos. Aun antes de la ley de esta semana para minimizar el alcance (aprobada por unanimidad), el fallo de la Corte Suprema presentó un antecedente que permite a jueces y fiscales reducir sentencias, pero no los obliga. Gran parte del Poder Judicial sin duda comparte el rechazo que están expresando ahora los otros dos poderes. Pero hasta entonces, el fallo merece la condena pública y política más enérgica.

  • Increase font size Decrease font sizeSize
  • Email article
    email
  • Print
    Print
  • Share
    1. Vote
    2. Not interesting Little interesting Interesting Very interesting Indispensable






  • Increase font size Decrease font size
  • mail
  • Print




    ámbito financiero    ambito.com    Docsalud    AlRugby.com    

Edition No. 5046 - This publication is a property of NEFIR S.A. -RNPI Nº 5293935 - Issn 1852 - 9224 - Te. 4349-1500 - San Juan 141 , (C1063ACY) CABA
Grupo Indalo